Sobre el medio ambiente

Para prosperar, los ecosistemas sanos dependen de una compleja red de animales, plantas, bacterias y hongos, todos los cuales interactúan, directa o indirectamente, entre sí. El daño a cualquiera de estos organismos puede crear un efecto en cadena, poniendo en peligro entornos acuáticos enteros.

Cuando la contaminación del agua provoca una floración de algas en un lago o entorno marino, la proliferación de nutrientes recién introducidos estimula el crecimiento de plantas y algas, lo que a su vez reduce los niveles de oxígeno en el agua. Esta escasez de oxígeno, conocida como eutrofización, asfixia a las plantas y los animales y puede crear “zonas muertas”, donde las aguas están esencialmente desprovistas de vida. En algunos casos, estas floraciones de algas nocivas también pueden producir neurotoxinas que afectan a la fauna, desde las ballenas hasta las tortugas marinas.


Comentarios